{"id":108,"date":"2014-07-02T18:05:27","date_gmt":"2014-07-02T18:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/torresnadal.com\/new\/?p=108"},"modified":"2015-11-27T16:32:20","modified_gmt":"2015-11-27T16:32:20","slug":"el-modelo-alicante-disidencias-espaciales-en-la-ensenanza-del-proyecto-de-arquitectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.torresnadal.com\/web6\/el-modelo-alicante-disidencias-espaciales-en-la-ensenanza-del-proyecto-de-arquitectura\/","title":{"rendered":"El modelo Alicante: disidencias espaciales en la ense\u00f1anza del proyecto de arquitectura"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Torres Nadal<\/strong>(U. de Alicante -Espa\u00f1a-) \u00a0<strong>Enrique Nieto Fern\u00e1ndez<\/strong> (U. de Alicante -Espa\u00f1a-)<\/p>\n<p>La pedagog\u00eda del proyecto arquitect\u00f3nico ha jugado en la historia reciente un papel muy relevante para la redescripci\u00f3n tanto de la arquitectura como de sus instituciones formativas. Lo que estaba en juego era su capacidad de producci\u00f3n de subjetividad, la definici\u00f3n unificada de un arquitecto que aglutinara conocimiento y formas de ser. La \u00bfreciente? incorporaci\u00f3n de las escuelas de arquitectura al EEES est\u00e1 obligando a repensar estos modelos formativos. Desde la Universidad de Alicante hemos querido seguir la estela de estos episodios formativos cr\u00edticos, conformando un sistema de pr\u00e1cticas que denominamos <em>Modelo Alicante<\/em>. Las innovaciones introducidas son representativas del desplazamiento que tiene lugar cuando un sistema docente se propone construir en paralelo un conocimiento disciplinar y un\u00a0 modelo\u00a0 institucional\u00a0 alternativo. Este trabajo describe en cuatro bloques los alcances de este sistema de pr\u00e1cticas:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Conocimiento disciplinar cambiado<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Una nueva forma de circulaci\u00f3n de las ideas se introdujo entre nosotros cuando los port\u00e1tiles invadieron las aulas. No solo fue que esos j\u00f3venes osados tecleaban a m\u00e1s velocidad que la que escrib\u00edan y dibujaban los del bloc de notas, sino que a pesar de que hac\u00edan unos dibujos inseguros y de contenido m\u00e1s que dudoso, se nos aparec\u00eda una vaga y nebulosa conciencia de que algo nuevo se \u00a0instalaba en las cabezas de los unos y de los otros. Ambos ve\u00edan\u00a0 c\u00f3mo la reproducci\u00f3n de lo que se entend\u00eda que era la historia, la forma de atender y de seguir a los fijos de la selecci\u00f3n arquitect\u00f3nica, la forma de vivir sus jugadas maestras, ya no pod\u00eda ser la misma. La mano hab\u00eda dejado de ser la que \u00fanica que pensaba, y sobre una pantalla se ofrec\u00edan unas complejidades que a su vez expand\u00edan el concepto mismo de una nueva complejidad. Dejar de dibujar a mano fue tan esencial entre nosotros como lo fue para los amantes del arte el momento en el que en <em>2001, una Odisea del Espacio<\/em>, aquel hueso pasaba a ser, sin soluci\u00f3n de continuidad, una nave. La arquitectura, su esencia misma, tan primorosamente construida, pasaba de golpe, sin m\u00e1s, a ser un objeto, un objeto equivalente a otros objetos: hab\u00eda perdido el aura, hab\u00eda dejado de ser una princesa. En ese momento algo tambi\u00e9n sucedi\u00f3 en Alicante: en manos de esos ignorantes tan\u00a0 inteligentes, \u00a0que tecleaban fren\u00e9ticamente sobre sus pantallas de 11 o 13 pulgadas, el aula ve\u00eda asombrada como la palabra se produc\u00eda en direcciones inesperadas y se percib\u00eda que el eco de una voz \u00fanica hab\u00eda desaparecido.<\/p>\n<p>Un objeto roto que se ensamblaba con unos sujetos divididos y en tr\u00e1nsito. Por un lado unos despreocupados alumnos-actores practicando una cotidianeidad en la que la domesticidad era paulatinamente vivida como un hecho invisiblemente nuevo, irrenunciablemente propio; por otro, los que ve\u00edan desmontarse sus \u00a0visones taxativas y \u00a0un\u00edvocas en las que estaban viviendo, y aun as\u00ed, a pesar de ver esas p\u00e9rdidas, disfrutaban lo suyo ejerciendo la exclusi\u00f3n de esa cotidianeidad, de toda forma de conocimiento no producido por ellos, o el producido en los espacios m\u00e1s ins\u00f3litos, marginales, inesperados y contraculturales.<\/p>\n<p>Este conocimiento disciplinar cambiado incorporaba ya desde la base la tradici\u00f3n de la teor\u00eda cr\u00edtica, aquella que forzaba a todo conocimiento a cuestionarse las bases sobre las que se asienta, y que demandaba a las metodolog\u00edas del aprendizaje del proyecto la asunci\u00f3n de una serie de riesgos y de incertidumbres sobre el propio objeto de estudio. Este articulo trata de dar cuenta de c\u00f3mo se han producido esos campos de objetos, esos rituales de verdad, la l\u00f3gica arquitect\u00f3nica de lo que hemos llamado en llamar Modelo Alicante, y en particular c\u00f3mo ese Modelo Alicante\u00a0 ha dado una dimensi\u00f3n distinta,\u00a0\u00a0 que actualiza y reconstruyan\u00a0 el\u00a0 antiguo, y \u00a0\u00a0obsoleto litigio que lo profesional tiene con lo universitario.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Practicas Cr\u00edticas Espaciales <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Aparece as\u00ed en las aulas el cuestionamiento de la condici\u00f3n reproductiva de las pr\u00e1cticas docentes para avanzar hacia su papel productivo, integrando algunas de las urgencias del presente radical, y que convierte la pedagog\u00eda del proyecto en un sistema de pr\u00e1cticas cr\u00edticas espaciales.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede si uno se atreve a aceptar que el cuerpo instituido, ese cuerpo tan supuestamente sano y floreciente, reproductor de iguales, hacedor de la misma inteligencia de la que parte, aqu\u00e9l sobre el que versa lo que los otros versionan, es un cuerpo que para poder subsistir ha excluido el cuerpo d\u00e9bil, el cuerpo enfermo, el cuerpo bizarro, \u00a0el cuerpo extra\u00f1o?\u00a0 Al rev\u00e9s: \u00bfqu\u00e9 sucede si se acepta que esa debilidad f\u00edsica del cuerpo, su\u00a0 vacilante oscilaci\u00f3n, su enfermiza apariencia, sus impurezas\u00a0 y su carnalidad corrupta, todo aquello excluido una y otra vez por la posibilidad de contagiar la vigorosa posici\u00f3n del cuerpo profesional se convierte en argumento principal, se observa como algo glorioso, se vive como una fiesta?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede si en la periferia, en un lugar desterrado y separado de todos los centros, por supervivencia, pero tambi\u00e9n como intuici\u00f3n contracultural, por hedonismo, por deseo expreso de ser, se decide aceptar todas esas debilidades como argumentos? \u00bfQu\u00e9 sucede si se acepta vivir en carne propia la experiencia del l\u00edmite y aceptar como un sim\u00e9trico, tan consistente como lo m\u00e1s tect\u00f3nico, el acontecimiento imprevisible, la gratuidad de lo prescindible?<\/p>\n<p>Suceden dos cosas. Sucedieron dos cosas. El \u00a0concepto de autoridad se resquebraja y la l\u00f3gica\u00a0 arquitect\u00f3nica da paso\u00a0 a una l\u00f3gica pol\u00edtica: la arquitectura pasa de ser un material pl\u00e1stico y t\u00e9cnico en s\u00ed, a ser considerado como un material filtrado por sus proyecciones pol\u00edticas. Otro ritual de verdad: ni el concepto de autoridad construido desde la experiencia, ese argumento capaz de aplacarlo todo, ni el que procede \u00a0de la historia, otro de los grandes extremos autoritarios: la autoridad como serie de protocolos vividos como un\u00a0 ensamblaje agon\u00edstico\u00a0 que debe ser construido entre las partes. Es este proceder el que permite, por ejemplo, la aceptaci\u00f3n del hecho mismo del <em>performance<\/em> como acontecimiento docente contrario a la palabra y a la pr\u00e1ctica de sentido \u00fanico entre el profesor y el alumno. De esta manera ha sido crucial introducir la transferencia que opera el <em>performer<\/em> entre el principio de individuaci\u00f3n y su posterior transferencia del \u201cexceso\u201c en forma de materialidad dada a lo colectivo (Cruz S\u00e1nchez, 2013), como forma de aumentar la secuencia de lecturas pol\u00edticas del acto docente, su incuestionable deriva colectiva entre nosotros. Y estas incorporaciones que abren en canal la disciplina, que permiten la entrada de los otros, que verifican que ni la arquitectura ni la ciudad existen en un afuera sino en un adentro (Far\u00edas, 2012), y que construyen redes de pr\u00e1cticas que performan la ciudad constantemente, verifican la arquitectura como un objeto m\u00faltiple compuesto de m\u00faltiples maneras.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>\u00a0Descentramiento de lo profesional y lo institucional Universitario <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Nos encontramos as\u00ed ante la redescripci\u00f3n de los papeles a jugar\u00a0 por el profesor, el alumno, la instituci\u00f3n y la disciplina, que demandan avanzar hacia la reciprocidad del proceso de construcci\u00f3n del conocimiento profesor-alumno, con el consiguiente replanteamiento del concepto de autoridad; la formulaci\u00f3n de discursos no referenciados, abandonando los procesos de auto-definici\u00f3n de lo arquitect\u00f3nico; el entendimiento la Universidad como una instituci\u00f3n no subsidiaria de las instituciones arquitect\u00f3nicas profesionales.<\/p>\n<p>Era el \u00e9xito social lo que estaba en juego, quiz\u00e1s una nueva forma de \u00e9xito social lo que est\u00e1 en juego. Una nueva forma de ser y de estar, de vestir y de moverse, una forma de dejar de vivir y vestirse de negro pero tambi\u00e9n una forma de instituirse como conocimiento. Todo eso estaba en juego. Se empez\u00f3 a producir una promiscuidad excesiva. Daba miedo, p\u00e1nico, pensar que pod\u00edas ser interpelado por cualquiera, y que esa interpelaci\u00f3n, por su descaro, por su osad\u00eda, revisaba las historias, provocaba nuevas re-descripciones y posicionamientos que entraban en fricci\u00f3n, que no importaba que no fueran puras y procedieran de voces inexpertas<\/p>\n<p>Era el \u00e9xito social progresivo y consistente del arquitecto y de la arquitectura, fondo y forma, el que se ve\u00eda cuestionado por esa fluidez de argumentos de todo tipo circulando entre \u00e1reas, entre categor\u00edas y entre relaciones que, a pesar de su desmara\u00f1ada presencia, revelaban una renovada vida social en una incipiente forma de l\u00f3gica arquitect\u00f3nica: una nueva \u00e9tica y una nueva forma de gestionar los afectos entre las personas y las cosas en un ecosistema distinto.<\/p>\n<p>Era, es, la domesticaci\u00f3n del yo arquitect\u00f3nico el que se pon\u00eda en marcha con el <em>Modelo Alicante<\/em>. El estudio de lo cotidiano en la ciudad implica dar cuenta de las posibilidades y tendencias no actualizadas, de los cabos sueltos, de aquello que no participa directamente en ning\u00fan programa de acci\u00f3n, pero puede irrumpir de pronto y transformar la acci\u00f3n. El estudio de la ciudad requiere entonces dar cuenta del car\u00e1cter cotidiano de la complejidad de lo urbano (Far\u00edas, 2012). Una domesticaci\u00f3n que se vivi\u00f3 como el inicio de una transformaci\u00f3n revolucionaria. Todo pod\u00eda entonces ser revisado desde la definici\u00f3n de origen hasta el destino de la f\u00e1brica: los sujetos de la arquitectura, entrar en los cuartos oscuros, abrir las cajas negras. La idea de \u201chacerlo bien\u201d, \u201csaber hacer\u201d, \u201cconstruir bien\u201d fue reemplazada por el ejercicio de \u201chacer\u201d, \u201csaber\u201d, \u201cconstruir\u201d. Alicante reiniciaba, tambi\u00e9n, como otros tantos otros grupos sociales marginales y no tan marginales, esa adhesi\u00f3n al desgarro de la pr\u00e1ctica a ciegas, a la construcci\u00f3n de una estructura de sucesos a veces inveros\u00edmiles, inconexos, pero siempre extraordinariamente intensos con la confianza extrema de poder, sobre ellos, pensar y estructurar lo nuevo.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>El aula como objeto <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Se trataba entonces de proponer la redescripci\u00f3n del\u00a0 aula\u00a0 en su calidad de espacio f\u00edsico \u00fatil para la emancipaci\u00f3n. Este proceso de desmontaje de lo institucional arquitect\u00f3nico entend\u00eda las aulas ahora re-construidas no como espacios de representaci\u00f3n sino como espacios de juego y performance de un nuevo saber. Un proceso de democratizaci\u00f3n del aula y de sus elementos constitutivos, la palabra, la mirada y el cuerpo.<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n que podr\u00eda enunciarse as\u00ed: el aula es la unidad m\u00ednima para la \u00a0experiencia horizontal en la universidad, una experiencia horizontal que cruza conocimiento por un lado y testosteronas por otro. \u00a0Si se trataba de generar formas democr\u00e1ticas de identificaci\u00f3n\u00a0 que contribuyan a movilizar pasiones hacia dise\u00f1os democr\u00e1ticos (Mouffe, 2007) \u00bfD\u00f3nde mejor hacerlo? \u00bfD\u00f3nde es \u00fanicamente posible hacerlo sino en el aula? Es all\u00ed donde se produce un hermanamiento entre iguales\/ diversos, y es all\u00ed donde se produce una conexi\u00f3n permanente, una fricci\u00f3n entre la cooperaci\u00f3n y la competencia de sus habitantes. El aula se desorganiza de sus funciones\u00a0 habituales para ser espacio desafiante que obliga a explosiones de ingenio. Un ingenio que se despliega en la fiesta como forma de apropiaci\u00f3n y de posesi\u00f3n de lo institucional como forma de implementar una nueva funcionalidad basada en esa nueva relaci\u00f3n social, ese ef\u00edmero hermanamiento, esa provisional comunidad de intereses, que se desprende del curso en s\u00ed.\u00a0 Es una construcci\u00f3n muy inocente, es cierto, todo movi\u00e9ndose en la \u00f3rbita de lo deseable, incluso de lo naif y de lo banal, pero esa imagen del aula en su totalidad transformada, celebrada con el despliegue de nuevas materialidades, era y es el contrapunto al individualismo del sujeto y su espacio exclusivo de conocimiento, sus libros y sus apuntes, para celebrar una gesti\u00f3n colectiva del saber y una acci\u00f3n colectiva del conocimiento apuntando en m\u00faltiples direcciones.<\/p>\n<p>Es cierto que una revisi\u00f3n hist\u00f3rica de la docencia de proyectos podr\u00eda hacerse desde las sucesivas formas que esa aula ha tomado derivadas de esa forma de conocimiento. Lo que ha incorporado el <em>Modelo Alicante<\/em> ha sido el pacto previo entre sus partes de que hab\u00eda que modificar el aula porque se modificaba tanto el contenido como el sujeto. Modificar el aula en si forma parte de la prerrogativas unilaterales del profesorado o de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong>\u00a0Las pr\u00e1cticas culturales como un nuevo mapa docente<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Para esta transformaci\u00f3n, tambi\u00e9n hac\u00eda falta la incorporaci\u00f3n de pr\u00e1cticas culturales como entidades docentes, en un proceso de empoderamiento frente a la historia oficial de otro conocimiento que ha incorporado lo cercano, lo afable de las redes urbanas ya existentes, valorando las din\u00e1micas humanas de la ciudad como algo sustancial para las nuevas entidades arquitect\u00f3nicas.<\/p>\n<p>La historia de la arquitectura espa\u00f1ola vine marcada por una descompensaci\u00f3n enorme ente una pr\u00e1ctica tect\u00f3nica y material llena de acontecimientos y productos altamente singulares, muchos de grand\u00edsimo\u00a0 valor pl\u00e1stico, pero \u00a0con una carencia igualmente significativa de entramados te\u00f3ricos que cualificaran de un modo cr\u00edtico esa producci\u00f3n. Las memorias de los proyectos era todo lo que se escrib\u00eda. Y repet\u00edan las estructuras comunes entre hechos y proposiciones. Los escritos que hab\u00edan dejado Ignasi Sola Morales y algunos pocos m\u00e1s que entendieron la\u00a0 necesidad de construir ese legado cr\u00edtico, no fueron suficiente para fundamentar una teor\u00eda cultural que acompa\u00f1ara la pr\u00e1ctica edificatoria.<\/p>\n<p>Esa ausencia hist\u00f3rica en el andamiaje docente de las escuelas de arquitectura no parec\u00eda ser un gran problema en unos momentos, hacia 1997, en los que la construcci\u00f3n segu\u00eda siendo un delirio productivo, un acto sublime, poderosamente art\u00edstico. El <em>Modelo Alicante<\/em> entendi\u00f3 que esa asimetr\u00eda se apoyaba en una situaci\u00f3n enfermiza porque entend\u00eda la producci\u00f3n arquitect\u00f3nica como acontecimientos vinculados a la expresi\u00f3n personal aislada, en lugar de ser el resultado de un ensamblaje con voluntad colectiva de expresiones pol\u00edticas, culturales y econ\u00f3micas. Por usar una terminolog\u00eda querida y explorada por Federico Garc\u00eda Lorca, hab\u00eda entre nosotros un deseo de fundamentar en el <em>Modelo Alicante<\/em> el paso de la arquitectura como un hecho \u00a0a la arquitectura como un estado. Las explicaciones que da Lorca acerca de una l\u00f3gica humana como argumento \u00faltimo que construye realidades que se expanden m\u00e1s all\u00e1 de l\u00f3gicas cerradas, nos acompa\u00f1aron en esta b\u00fasqueda. Esas otras l\u00f3gicas desmontaban el autismo de una arquitectura autorreferenciada. Esas l\u00f3gicas humanas buscaban expansiones de los ensamblajes que empez\u00e1bamos a producir para poder lograr identificaciones tanto con la complejidad de la ciudad como argumento, como con la complejidad de las relaciones que se daban en su interior.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas culturales construyeron para nosotros un estatus docente en el que la correspondencia entre las teor\u00edas y los actos arquitect\u00f3nicos no eran evidentes, no pod\u00edan ser formulados\u00a0 linealmente. Esta apreciaci\u00f3n, que podr\u00eda ser entendida como un modelo basado en la construcci\u00f3n de \u00a0simetr\u00edas, e incluso que algunos podr\u00edan pensar en una sensibilidad excesiva \u00a0hacia otras presencias no necesariamente arquitect\u00f3nicas, para nosotros fue la construcci\u00f3n de un paradigma en el que se traspasaba sin soluci\u00f3n de continuidad la condici\u00f3n objetual de la que hab\u00eda gozado el prestigio de la arquitectura, a la construcci\u00f3n de la arquitectura entendida como un servicio, como una entidad plural basada en complejas descripciones y explicaciones de una realidad que ya sab\u00edamos que lo era todo menos inmediata y lineal. El M\u00e1ster de Titulo propio \u201cArquitecturas Complejas, Tecnolog\u00edas Complejas\u201d \u00a0que tuvo lugar en 2006 en la escuela de arquitectura de Alicante, fue un\u00a0 espacio docente esencial\u00a0 que aglutin\u00f3 todos los esfuerzos, ideas y personas para dar forma inolvidable a esta posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro tipo de acontecimientos que se generaron, <em>Los viernes al sol<\/em>, los <em>talleres de invierno<\/em>, la publicaci\u00f3n de los <em>Flyers<\/em>, las paellas de los viernes, los mismos viajes, determinadas formas de <em>Proyectos Fin de Carrera<\/em>, buscaban estar m\u00e1s cerca de aquel mundo en el que la inspiraci\u00f3n atenta y siempre vinculada a una l\u00f3gica humana crea las pautas de trabajo, que de aquel otro en el que la imaginaci\u00f3n desbocada crea infinitas formas de expresi\u00f3n m\u00e1s cercana a la ocurrencia formal que\u00a0 a la proyecci\u00f3n pol\u00edtica de los argumentos pl\u00e1sticos. La incorporaci\u00f3n en este entramado docente de los mejores arquitectos, los que mostraban en ese momento una posici\u00f3n m\u00e1s comprometida m\u00e1s all\u00e1 de su experiencia, no fue solo una acci\u00f3n\u00a0 que evidenciaba la necesidad de una instituci\u00f3n participada de los mejores. La contrataci\u00f3n de personas como Izaskun Chinchilla, Uriel Fogu\u00e9, Andr\u00e9s Jaque, Mar\u00eda Langarita, Eduardo Arroyo, Federico Soriano, etc. supon\u00edan una respuesta organizativa al esfuerzo por construir un modelo, una respuesta a este\u00a0 deseo vehemente de entender el trabajo docente como una pr\u00e1ctica cultural, como un espacio relacional entre la cr\u00edtica y su teor\u00eda. Las conferencias y dem\u00e1s pr\u00e1cticas culturales\u00a0 no eran actividades culturales al uso. Eran actos fundacionales en los que nos \u201cjug\u00e1bamos la piel\u201d, en los que busc\u00e1bamos re-describir los l\u00edmites de la disciplina, en los que intent\u00e1bamos, en todo lo posible, atentar a los fundamentos.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong>\u00bfC\u00f3mo articular un conocimiento disciplinar cambiado?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los cuatro vectores desarrollados coinciden en una transformaci\u00f3n fundamental: la consideraci\u00f3n\u00a0 pol\u00edtica del aprendizaje de lo arquitect\u00f3nico, que permite que lo pol\u00edtico no sea un juicio de valor emitido a posteriori sobre la obra arquitect\u00f3nica, sino un juicio de hecho incorporado desde la docencia como parte inherente de su propio proceso. Es esta transformaci\u00f3n la que nos permitir\u00e1 considerar a las pr\u00e1cticas docentes como pr\u00e1cticas arquitect\u00f3nicas de pleno derecho.<\/p>\n<p>Mientas que lo enunciado hasta aqu\u00ed podr\u00eda muy bien entenderse como algunas de las sucesivas explicaciones acerca de qu\u00e9 practicas, en qu\u00e9 redes y qu\u00e9 formas de complejidad despliega el <em>Modelo Alicante<\/em>, quedar\u00eda a\u00fan pendiente describir el retorno que tiene esta inmersi\u00f3n de lo profesional en lo universitario. Sobre todo porque este viaje de ida ha sido un viaje que la Escuela de Arquitectura de Alicante ha hecho aceptando que la violencia de ese viaje ha sido explicita e intensa. No ha habido met\u00e1fora alguna en las deserciones, los portazos, las demandas judiciales, las espor\u00e1dicas descalificaciones a las que se ha sometido lo que ocurr\u00eda. Todo ha ocurrido en vivo. Lo que en otros lugares ha sido una agria discusi\u00f3n de pasillo, aqu\u00ed ha sido una huelga, o un silencio convertido posteriormente en argumento para un descredito continuo.<\/p>\n<p>Ni los colegios de arquitectos o su representaci\u00f3n m\u00e1xima, el Consejo Superior, ni la c\u00f3moda y casera posici\u00f3n de los arquitectos dentro de la universidad, asumen la p\u00e9rdida de una forma tan privilegiada como caduca, tan c\u00f3moda como desprovista de compromiso,\u00a0 tan inoperante en sus bajos niveles de investigaci\u00f3n como eficaz en perpetuar y reproducir sin variaciones notables esas formas de producci\u00f3n y de conocimiento.<\/p>\n<p>Queda por escribir una larga historia, una historia cierta, sobre la docencia de proyectos de arquitectura, pero las notas, -solo son eso, notas-, los peque\u00f1os art\u00edculos aparecidos, han tendido a simplificar ese viaje de ida. Es una ausencia que ha ocultado el contenido pol\u00edtico de aquel viaje e impide construir con rigor el viaje de vuelta, el camino de la universidad a lo profesional. Algunas exposiciones recientes sobre arquitectura espa\u00f1ola, o los montajes internacionales sobre Le Corbusier son realmente evidentes y elocuentes de este procedimiento de silencio y ocultamiento.<\/p>\n<p>Las innovaciones introducidas por el <em>Modelo\u00a0 Alicante<\/em> son reales. Son algo palpable en su debilidad, en su equilibrio inestable, en la precariedad de medios. No pod\u00eda ser de otro modo. Y son reales tambi\u00e9n en la legitimidad con la que han sido construidas y comunicadas, y con la que aspiran a ser desarrolladas. Una escuela se mide por la cantidad de debate que es capaz de generar, al igual que una disciplina se mide, en nuestra \u00e9poca, con la nave internet funcionado a toda pastilla, por la cantidad de cosas que hemos pensado, que no hubi\u00e9ramos ni so\u00f1ado poder pensar.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de otra l\u00f3gica arquitect\u00f3nica es un enunciado manifiesto que trata de situar la arquitectura en una nueva tesitura cultural y pol\u00edtica, que no trata de curar un cuerpo enfermo y volver al estado anterior, incluso a estados perfeccionados, sino que se sit\u00faa en el interior de una econom\u00eda de supervivencia que se propone definir un modelo de trabajo basado en entender las practicas docentes como practicas arquitect\u00f3nicas de pleno derecho.<\/p>\n<p>Pensemos en tres de las posibles l\u00f3gicas de ese enunciado:<\/p>\n<p><strong><em>6.1.<\/em><\/strong><strong><em> El \u00e9xito social como \u00e9xito pol\u00edticamente colectivo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>Lo que parec\u00eda la imagen de un fracaso, era en realidad la configuraci\u00f3n de un \u00e9xito social distinto y la reconfiguraci\u00f3n de un sujeto diferente<\/em>\u201d (L\u00f3pez Munuera, 2012). Aceptar la complejidad de lo marginal, lo prescindible y lo secundario, han supuesto para la arquitectura desbaratar formas de relaci\u00f3n social que configuraban al sujeto -el que pensaba el objeto y el que era pensado como usuario de ese objeto- como el agente \u00fanico, principio y fin de un acto creativo. Pero la manera como se han instalado entre nosotros las propuestas de Bruno Latour, o la defensa de un nuevo materialismo que da voz a los objetos m\u00e1s pobres, a los no respaldados por los patrocinadores oficiales, ha permitido un re-encantamiento de lo democr\u00e1tico que ha propiciado a su vez una comunicaci\u00f3n nueva de la arquitectura. Un ejemplo de ello es la condici\u00f3n hiperproductiva del texto cr\u00edtico a trav\u00e9s de internet, que posibilita que cualquiera pueda acceder y ser por tanto un cr\u00edtico potencial, un constructor de su propia imagen, un comunicador de una nueva teor\u00eda. La apuesta por el sentido colectivo del \u00e9xito y la construcci\u00f3n de identidades sociales colectivas no oculta la convicci\u00f3n de la importancia que los vectores individuales y personales tienen en esa construcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>6.2.<\/em><\/strong><strong><em>Formas de supervivencia m\u00e1s all\u00e1 de formas de vida<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u201d<em>Cuando nace el yo moderno \u2014aquella conciencia de estar dotado de una dignidad incondicional, resistente a todo, incluido el inter\u00e9s general o el bien com\u00fan de los hombres\u2014, el\u00a0conflicto social\u00a0es inevitable. Porque la sociedad reclama la integraci\u00f3n de ese yo individual dentro de la econom\u00eda productiva \u2014oficio y casa, producci\u00f3n y reproducci\u00f3n\u2014 mientras que \u00e9l anhela, por el contrario, seguir con\u00a0 fidelidad las leyes de su coraz\u00f3n.\u201d<\/em>(Gom\u00e1 Lanz\u00f3n, 2014)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros estamos inmersos en el nacimiento del yo moderno: en cierta forma cada momento hist\u00f3rico propone una forma u otra de ese nacimiento, propone re-definir esa construcci\u00f3n. Pero en los 15 a\u00f1os de recorrido de la Escuela de Arquitectura de Alicante hemos vivido en carne propia la extrema \u00a0intensidad de una crisis, y la fiereza con la que esa crisis ha provocado nuestra\u00a0 propia transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las razones por las que estamos en la universidad son tan evidentes como oscuras. Hay una cuesti\u00f3n central de supervivencia. Una supervivencia entendida en toda su inmensa dimensi\u00f3n. Tal vez la econ\u00f3mica haya sido la menos relevante hist\u00f3ricamente pero ha pasado a ser ahora la contradicci\u00f3n principal. Un salario. Pero en paralelo sigue discurriendo esa supervivencia intelectual y emocional que ha motivado el deseo incesante de dar clase en la universidad. Ese deseo incesante de formar parte de esa condici\u00f3n para constituirse en una clase que, situado fuera de ella, solo a trav\u00e9s de la universidad puede acceder a un determinados status profesionales como forma de homologaci\u00f3n de su cualidad intelectual.<\/p>\n<p>El resultado de este complejo \u00a0recorrido de supervivencia entre econ\u00f3mico e intelectual, entre art\u00edstico y t\u00e9cnico dir\u00e1n algunos, es un apego\u00a0 a lo institucional solo basado en datos emocionales. Y eso no es casi nada. Por tanto, no ha generado ninguna forma de lealtad, ninguna forma de reconocimiento hacia ese espacio universitario como el espacio en el que el conocimiento fluye y fructifica. Y es esa falta de apego a los rigores de los procesos marcados por el devenir de los protocolos y exigencias universitarias lo que ha marcado hist\u00f3ricamente la docencia de proyectos de arquitectura.<\/p>\n<p>6.3.<strong><em> Sistemas de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n: La l\u00f3gica pol\u00edtica de lo p\u00fablico<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde mediados de los a\u00f1os 80 la arquitectura espa\u00f1ola ha sido un capital cultural de extraordinaria relevancia en el marco internacional. En 2006, Terence Riley, con ocasi\u00f3n de su despedida como curator responsable de arquitectura del\u00a0 MOMA de Nueva York, \u00a0escoge \u00a0exponer la arquitectura espa\u00f1ola en una exposici\u00f3n colectiva, como exponente de un modelo de alt\u00edsima producci\u00f3n vinculada a una forma de entender el compromiso cultural. Casi todos los que expusieron en el MOMA eran profesores universitarios. Muy pocos titulares. Casi todos ellos viv\u00edan, con desquiciada emoci\u00f3n, con altruista e \u00a0incomprensible dedicaci\u00f3n, con salarios baj\u00edsimos, su entrega a la universidad. Se sab\u00edan poderosos fuera de ella, se quer\u00edan poderosos tambi\u00e9n dentro. Y esa incorporaci\u00f3n traducir\u00e1 una debilidad: la que conlleva el querer incorporar las condiciones de un sistema vigoroso, jerarquizado verticalmente, altamente expresado en contenidos simb\u00f3licos m\u00e1s que cognoscitivos, a un sistema universitario, que bien que mal, y a pesar de todas sus carencias, est\u00e1 basado en la investigaci\u00f3n y en un democr\u00e1tico sistema de promociones.<\/p>\n<p>Cuando el viaje de ida a\u00fan no ha concluido, y la discusi\u00f3n acerca de las formas de incorporaci\u00f3n de lo profesional a lo universitario produce inmensa discusiones, posicionamientos y actitudes encontradas, hace a\u00f1os que algunos ya han construido formas de retorno desde lo universitario a lo profesional que no pasan por \u00a0el mantenimiento de las cuotas de poder que lo profesional demandaba. La vuelta a la calle se est\u00e1 produciendo de una manera distinta: incorporando en la vida docente la articulaci\u00f3n de lo cotidiano y lo complejo de \u00a0la vida urbana; el auge de formas de proximidad entre hermanos que permiten dar cuenta del papel que juegan los afectos; la aceptaci\u00f3n como valor de la debilidad de la experiencia; el reconocimiento de la universidad como campo de pruebas horizontal frente al vertical profesional; la tecnolog\u00eda como un factor de diseminaci\u00f3n de lo democr\u00e1tico; el arquitecto como un mediador capaz de aplazar la aparici\u00f3n de\u00a0 sus propuestas t\u00e9cnicas; la aceptaci\u00f3n de su trabajo como un ensamblaje de contradictorios erotizados entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Y parece que estas son unas buenas condiciones para pensar en c\u00f3mo el <em>Modelo Alicante <\/em>ha asumido como imprescindible el deseo estar a la intemperie, de vivir en esa condici\u00f3n de riesgo, y de, efectivamente, practicar con pleno derecho la docencia como una pr\u00e1ctica arquitect\u00f3nica m\u00e1s.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Libros de papel o electr\u00f3nicos, informes y tesis:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 CRUZ SA\u0301NCHEZ, Pedro Alberto (2013): <em>Cuerpo, ingravidez y enfermedad<\/em>. Edicions Bellaterra. Barcelona<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 LATOUR, Bruno (2013): <em>Pol\u00edticas de la Naturaleza<\/em>. RBA Editores. Madrid<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 L\u00d3PEZ MUNUERA, Iva\u0301n (2012): <em>Pop politics: activismos a 33 revoluciones<\/em>. CA2M, Centro de Arte Dos de Mayo. M\u00f3stoles, Madrid.<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 MOUFFE, Chantal (2007) <em>En torno a lo pol\u00edtico<\/em>. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Buenos Aires.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulos en libros, actas o art\u00edculos en diarios o revistas en papel:<\/strong><\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 JAQUE, Andres (2013): Superpowering Urban Enactments, en Advanced Architectural Studio Summer.\u00a0 Columbia University GSAPP.<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 GOM\u00c1, Javier (2014): \u201cLa domesticaci\u00f3n del Romanticismo\u201d. Art\u00edculo publicado el 11 de enero en el diario <em>El Pa\u00eds<\/em>.<\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 LATOUR, Bruno (2013): \u201cNo estaba escrito que la ecolog\u00eda fuera un partido\u201d. Art\u00edculo publicado el 25 de marzo en <em>El pa\u00eds<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculos, bit\u00e1coras o actas en publicaciones web:<\/strong><\/p>\n<p>o\u00a0\u00a0 FAR\u00cdAS, Ignacio (2011): \u201cEnsamblajes urbanos: la TAR y el examen de la ciudad\u201d en <em>Athenea Digital &#8211; Revista de pensamiento e investigaci\u00f3n social<\/em>. Marzo 2011. Vol.\u00a011(1), p.\u00a015\u201340.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Torres Nadal(U. de Alicante -Espa\u00f1a-) \u00a0Enrique Nieto Fern\u00e1ndez (U. de Alicante -Espa\u00f1a-) La pedagog\u00eda del proyecto arquitect\u00f3nico ha jugado en la historia reciente un papel muy relevante para la redescripci\u00f3n tanto de la arquitectura como de sus instituciones formativas. 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